Pozo Destapado
Es triste decirlo, pero diversos actores sociales, políticos y económicos de México no aprenden las lecciones que traen consigo los desastres naturales que azotan al territorio nacional, pues siguen pasando los años y aún no se corrigen muchas de las fallas y carencias que rodean a la infraestructura, las cuales han provocado que eventos naturales como sismos o lluvias coloquen en un estado de alerta máxima a miles de personas.
Por un lado, el terremoto en Haití -pese a que es una nación muy diferente a la nuestra- nos obliga a reflexionar al interior de la Industria del Conocimiento sobre la importancia de dar mantenimiento y rehabilitar nuestras construcciones.
En esta edición, hablamos con especialistas sobre la posibilidad de que ocurra en México un sismo de grandes dimensiones, así como de las posibles soluciones preventivas y no reactivas en la materia.
En cuanto a las lluvias, un grupo de expertos le compartirán las áreas de oportunidad en materia hidráulica que rodean al Valle de México, no sólo con el fin de darle seguimiento a la problemática de Valle de Chalco en el Estado de México (Edomex) y del Oriente del Distrito Federal (D.F.), sino porque es una labor que desempeñamos desde hace mucho tiempo y que responde a nuestra preocupación en torno a las inundaciones.
Es claro que no se trata de ser catastrofistas o de plantear alternativas parciales como muchos lo hacen. El reto es aprender del cambio climático y del comportamiento natural del planeta. Somos conscientes de que no se puede evitar que la naturaleza nos ponga en riesgo. No obstante, sí podemos evitar que la corrupción que rodea a varios proyectos, provoque el derrumbe de edificaciones durante un terremoto.
Asimismo, tenemos en nuestras manos el impulso de proyectos estratégicos que posibiliten que las inundaciones, los desbordamientos, los agrietamientos, los hundimientos... impacten en menor medida a la población.
Desde aquí nos pronunciamos para que se emprendan proyectos hidráulicos integrales en todas las entidades del País.
El trabajo conjunto y sin tintes políticos entre los gobiernos municipales, estatales y federales es una prioridad impostergable. No esperemos a que haya elecciones para echar a andar los proyectos de infraestructura que la población civil exige.
En septiembre de este año se cumplirán 25 años del terremoto de la ciudad de México, por lo que lo exhortamos a hacer una lista de las lecciones que aprendió de aquel siniestro, así como una con las cosas que le falta por hacer y que ejecutará cuanto antes.
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