"El Futuro Ya No Es Como Era Antes"
Nuestra visión del mañana es muy diferente a la de anteriores generaciones. Hace algunas décadas era tan sólo una 'posibilidad', si usted quiere ideas 'catastrofistas' del porvenir.
Hoy es una realidad muy distinta a la que planteaban tanto científicos y expertos del siglo pasado, como la gente común y corriente, pues las devastadoras consecuencias del cambio climático las vivimos todos los días. El "no pasa nada", el "falta mucho para que cambie el clima", no existen más.
El calentamiento global -para desgracia de los escépticos- no es ciencia ficción, conspiración de grupos subversivos, ni únicamente una teoría.
Los pronósticos y previsiones en la materia se han quedado cortos. El planeta azul se encuentra 'enfermo' y lo demuestra mediante el aumento fugaz e histórico de su temperatura.
No hay un día del año en que no seamos presas -según el lugar donde vivamos- de climas extremos, de lluvias torrenciales y sequías terribles; existe un aumento de tornados y tifones, y en México, por mencionar tan sólo una ínfima parte del problema, enfrentamos un serio desabasto de agua.
Asimismo, desaparecen especies de animales y otras, sobre todo plagas como las ratas, crecen desmesuradamente.
Tenemos nuevas enfermedades y en los últimos veinte años padecimientos como el Síndrome Respiratorio Agudo Grave o el virus de la influenza AH1N1, que han puesto 'en jaque' a la humanidad.
Hay un crecimiento clave en el nivel del mar que afecta a pequeñas naciones e islas, las cuales podrían desaparecer en un futuro cercano. Y la agricultura agudiza el hambre. Faltan alimentos y los que existen son muy caros...
Es claro que podríamos hacer un inventario mayor del deterioro del ser humano a la naturaleza, pero ésta ni otras publicaciones tendrían la cantidad suficiente de páginas para tales fines.
Por cierto, ¿dónde esta nuestra voluntad para revertir o siquiera aminorar el impacto de esta situación? Es verdad que requerimos de la disposición de políticos, industriales y académicos para encontrar soluciones. No obstante, nuestra actitud proactiva individual ante el tema no puede quedarse guardada en el armario. Pocos queremos cambiar y dejar de dañar 'nuestra casa', mejor manejamos nuestro auto, pues el transporte público nos resulta incómodo.
Es muy triste reconocer que tardamos mucho -en especial en naciones como la nuestra- en reaccionar ante los efectos del cambio climático. Frente a este nada alentador escenario, el papel de los gobiernos del mundo, sobre todo de Estados Unidos y China, grandes contaminadores, será potencializar esfuerzos en torno al cuidado ambiental.
En nuestro caso, no podemos seguir dependiendo de políticas ambientales y energéticas que no cubren el fenómeno de forma correcta.
Será muy difícil modificar el daño causado a la Tierra, pero no queda de otra, no sólo debemos hacerlo para sobrevivir, esa premisa sería egoísta. Debemos concebirlo para devolver algo de lo mucho que la naturaleza nos ha dado.
Ese es el objetivo central de esta edición: aportar ideas concretas y amigables con el medio ambiente que surgen de estudiantes y expertos consultores.
Échele un vistazo al planeta, otro a sus acciones y, de paso, piense en qué condiciones quiere que sus hijos y nietos vivan el día de mañana, y haga algo para que así sea.
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