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La crisis económica mundial mantiene en alerta a todos los países, pues con base en las declaraciones y análisis de los expertos, la situación se agravará para las naciones más pobres y también para los Estados Unidos (EEUU), que de acuerdo con el Foro Económico Mundial (FEM), sigue siendo el país más competitivo del planeta.
Y precisamente así comienza el reporte del FEM: "Estados Unidos, sigue siendo el país más competitivo, pese a su crisis económica". De ahí que, nos dimos a la tarea de platicar con representantes de diferentes gobiernos e instituciones para que nos expresaran su opinión al respecto y analizaran el futuro inmediato de México ante la turbulencia financiera mundial.
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Dinámica del estudio
Cabe aclarar que el FEM realiza su investigación en competitividad con base en datos públicos y en el resultado de un sondeo de opinión aplicado a 12 mil ejecutivos y empresarios de los 134 países que integran la lista.
La competitividad se define como la capacidad de un país o región para generar riqueza de los mercados mundiales, al tiempo que aumenta la renta de su población1. Entre los factores que toma en cuenta el FEM para llevar a cabo su estudio, están: situación de las instituciones, infraestructura, estabilidad macroeconómica, salud, educación, eficiencia del mercado laboral, talla del mercado, innovación, entre otros, que contribuyen al crecimiento de las naciones en su conjunto.
Un vistazo a la competitividad del mundo
De acuerdo con los datos arrojados por este trabajo, EEUU ocupa el primer lugar en competitividad a escala internacional, mientras que Suiza se ubica en el segundo sitio, pues según nos comentó Heinrich Schellenberg, agregado comercial de la Embajada de Suiza en México, su país tiene una larga trayectoria en cuanto al manejo exitoso de su economía, el buen funcionamiento de sus instituciones públicas, un nivel muy bajo de corrupción, una estabilidad macroeconómica extraordinaria, el uso prudente de sus cuentas públicas, una moneda muy estable, un alto nivel educativo y un mercado laboral muy flexible, que favorece la generación de nuevos empleos.
Desde su perspectiva, el vecino del Norte tiene muchas ventajas: el tamaño de sus finanzas, un espíritu empresarial y un dinamismo que sobresalen; al igual que sus marcos político, cultural y regulatorio, que le permiten mantenerse hasta arriba del ranking.
Aseguró que para Suiza sería difícil posicionarse en el primer lugar, porque su mercado es pequeño, con apenas 7.7 millones de habitantes, y pese a que han firmado muchos tratados comerciales para integrarse más a los mercados globales, aún existen factores que los limitan.
No obstante, cree que la buena conducción de su gobierno los ha colocado en una situación privilegiada ante la crisis mundial, lo que paralelamente les garantiza una mayor estabilidad económica mientras la situación financiera se normaliza.
Por otro lado, para Manuel José Prieto, director de ProChile, en este momento, en que las condiciones económicas del mundo son difíciles, resulta precipitado hacer proyecciones de crecimiento, más bien, los analistas presuponen que la problemática continuará hasta el próximo año. Pero el impacto que puede tener en Chile tal vez no sea tan grave -pues esta nación se encuentra en el lugar 28 dentro del estudio del FEM, y es la mejor economía de Latinoamérica-, aunque de una u otra forma, la crisis ya se reflejó en el cambio de su moneda y podría llevar a una baja en el precio de las exportaciones.
Pese a ello, dijo que la economía chilena está preparada, dado que cuenta con sistemas financieros muy sanos y no existen factores de riesgo. Creo que Chile está en una posición hasta cierto punto privilegiada para enfrentar esta crisis, y eso es producto de una serie de reformas y de un manejo económico responsable, de una apertura, de una integración a la economía global, de establecer políticas que favorecen la productividad y la competitividad.
Como mercado andino está abierto y se diversifica a través de Europa, América y Asia, lo que les ayuda a tener menores repercusiones: El año pasado tuvimos un superávit comercial de entre el 7 y 8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que en términos generales, ya es mucho, agregó.
El experto se apoya en la confianza que le da el nivel competitivo logrado por Chile, pues considera que cuenta con una política fiscal y monetaria muy responsable, y el país se ha fijado la meta de ser una potencia alimentaria y estar entre los diez principales exportadores en la materia. En la actualidad, se ubica en el décimo quinto lugar; es un desafío importante y México podría tener una participación en ello, al utilizar también a Chile como una plataforma para incrementar su penetración en el Cono Sur.
"Una serie de reformas, tanto micro como macroeconómicas, han sido el factor primordial para que Chile pueda gozar de una economía sana, altamente competitiva e integrada al mundo; (esta nación) ha podido bajar y mantener la tasa de inflación en un rango de entre 2 y 4 por ciento, y cuenta con reservas internacionales netas al segundo trimestre del año por 20 mil 251 millones de dólares (mdd), lo que le brinda un margen de tranquilidad para enfrentar la crisis"; precisó.
Tan sólo "el año pasado se tuvo la tasa más alta de inversión registrada en los últimos años y eso es señal de que existen normas y una certidumbre jurídica, (así como) reglas claras que se cumplen y respetan"; complementó, al tiempo que dijo que otra de las ventajas que tiene Chile es el poder contar con capital humano calificado.
Hoy en día, el 36 por ciento de las exportaciones de esta nación se dirigen a Asia, pues su principal socio comercial en esa región es China, quien en los últimos años se ha distinguido por ser una de las economías más dinámicas del mundo, con niveles de crecimiento del nueve por ciento.
El potencial mostrado por el dragón asiático, comentó el funcionario de la embajada chilena, es algo aparte, es difícil compararlo con otras naciones, porque tiene un mercado muy grande, su ubicación geográfica y cultura son muy distintas y, con base en diferentes estrategias, en las últimas décadas se ha convertido en un actor económico de primer orden. Es verdaderamente impresionante su desarrollo, por eso Chile ha mostrado mucho interés por invertir en dicho lugar.
"China va a ser un actor relevante en la economía mundial, ya lo es, pero creo que lo será todavía más y ha sido una decisión muy acertada de Chile el asociarse con ella y realizar vínculos de forma temprana".
Esta potencia asiática posee un buen nivel de inversión extranjera, pero también inyecta capital a su tecnología, conocimientos e innovación. Por lo mismo, produce con mayor valor agregado y con todo esto, se colocará en un corto plazo en un lugar relevante, pese a la crisis financiera.
Panorama global de la competitividad en México
En contraste con China, el Presidente del Colegio Nacional de Economistas, Ángel Buendía Tirado, afirma que, independientemente de los indicadores que proporcionen diferentes organismos o instituciones, México es cada vez menos competitivo, pese a que nuestra economía es una de las más abiertas del mundo: "Acudimos a todas las 'invitaciones' y firmamos convenios con 'medio planeta' y seguimos abriendo nuestras fronteras, pero cada vez somos menos capaces de competir. Los países que sí son competitivos, lo son a partir de que pudieron definir cuáles eran sus fortalezas y en qué querían competir".
Estas naciones -comentó-, tuvieron decisiones de Estado que observaron y analizaron sus características particulares: "su condición e idiosincrasia, (al igual que) su estructura educativa, les permitió tomar una determinación, que les ha dado solidez y no una balanza comercial deficitaria por casi 2 mil 800 mdd, como la alcanzada en México".
En su opinión, los países que compiten con éxito han sabido proteger su planta productiva y 'cierran la puerta' a productos y servicios con los cuales no están preparados para competir.
Cree que los encargados del País no actúan con responsabilidad pública y social para proteger la planta productiva. La competitividad no es un problema de burocracia, es un asunto de definición estratégica; en que el estado debe asumir de manera inteligente su tarea frente al desempeño económico de México.
Por su parte, Juan Pardina, consultor del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), asevera que nuestra nación no sólo perdió competitividad con el resto del mundo, sino consigo misma, pues uno de los factores principales que ocasionaron este desplome fue el aumento de trámites, como resultado de la estrategia fiscal enfocada a implementar el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU): "el problema es que ahora tenemos una especie de 'esquizofrenia tributaria', porque en las empresas mexicanas buena parte de los contribuyentes que no están en nómina hacen su declaración en ISR y en IETU, la más alta es la que se paga; esto impactó en los trámites fiscales, hizo más complicado el proceso fiscal. Una manera de mejorar la competitividad es simplificar el proceso de cobro de impuestos, eliminando el ISR.
"Esta etapa con doble impuesto hace más complejo el proceso. Nos estamos volviendo menos competitivos con respecto al resto del mundo: otros países han tomado decisiones económicas adecuadas para tener una estructura económica más productiva. En ese sentido, México retrocedió frente a sí mismo y de alguna manera con sus competidores, al no tener una economía más ágil que fomente la inversión".
En torno al tema, el doctor en economía por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Eduardo Loría, puntualizó que tenemos un país atorado en su modernización: "En la época del presidente Vicente Fox no se modernizó prácticamente nada, y no modernizarse en un mundo que está en constantemente movimiento es atrasarse; en el tema del capital humano no hemos avanzado como lo han hecho otros países de América latina".
Lo que nos hace falta en la práctica son ideas, -agregó Buendía Tirado-, pero no podemos saber qué va a pasar si no tenemos claro a dónde queremos llegar. Cuando no se sabe a dónde se quiere llegar, cualquier camino es igual. Lo que nos falta es definir nuestro rumbo como nación independiente en materia económica.
La oportunidad es estupenda, porque la crisis es eso, aprovechemos la sacudida del sistema internacional y nacional financiero para pensar con inteligencia, con convicciones, cuál es el papel de México. Es muy grave lo que viene: la recesión estadounidense, la disminución de recursos, de crédito, de las remesas, del turismo, de la inversión; la contracción del mercado interno, el precio del petróleo a la baja, no hay en los últimos 40 años una correlación entre recesión y precio alto del petróleo, más bien se ha dado una igualdad.
Entonces, el panorama pinta para ser preocupante y nada sería más grave que los responsables de las áreas económicas siguieran aplicando la misma receta, que a lo largo de 25 años ha probado su ineficacia y cuyo discurso de soporte acaba de explotar con esta crisis. Seguiríamos resolviendo problemas nuevos con instrumentos viejos.
"Allí está afuera el país, no es un problema de numeritos y de disputas, es de que se conozca la realidad de los mexicanos, según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), somos el país con los mayores índices de desigualdad y pobreza. La globalización ha tenido efectos positivos, pero los costos y los efectos por las recetas son gravísimas y va a seguir siendo (así) si no las cambiamos".
Desde la óptica de Juan Pardina, en el rubro económico chileno, así como en el laboral y energético, se han tomado decisiones que atraen la inversión y tienen un impacto brutal en la generación del empleo y la reducción de la pobreza. Desafortunadamente, México ha tomado otro rumbo: somos una democracia que difícilmente se pone de acuerdo. "Como país, lo que hemos decidido es tener un alto desempleo y subempleo, además de que (se) privilegia a quienes tienen un empleo formal y los sindicatos se han opuesto a cambiar esto".
Corrupción y tramitología: factores que frenan la competitividad
La llamada 'tramitología' es un mal cotidiano en nuestra nación y, por ende, es una de las causas de que ocupemos este año el lugar sesenta en la lista de las naciones más competitivas, lo que ha llevado a que dentro del gobierno, el ejercicio del gasto público sea ineficiente.
"La clave es (una) mayor flexibilidad del funcionario público, mayor transparencia en sus decisiones y mayor vigilancia al final del proceso. Para construir una carretera en un estado, un funcionario estatal se tiene que preocupar de la legislación federal, de la ley de adquisiciones, de la ley local y luego también de los criterios municipales. La gente está muy atemorizada de firmar contratos porque 'te va a caer' el auditor después.
"Tenemos que cambiar ese esquema de sanción administrativa, darle mayor transparencia, confiar más en nuestros funcionarios, y esa confianza garantizarla por la vía de procesos de auditoría muy severos pero, al final del ejercicio del gasto. Desgraciadamente, no hemos cambiado esa estructura jurídica y mantenemos el procedimiento, y ahora los funcionarios encargados de construir la infraestructura no quieren firmar", apuntó Juan Pardina.
En cuanto a la corrupción, México la sigue padeciendo y por más esfuerzos que se hacen para que no sea así, no se han dado los cambios esperados. Al respecto, Eduardo Loría explicó que este indicador es el que más afecta a nuestro país, al ser una conducta muy arraigada dentro de la sociedad mexicana. Para él, son cosas que tienen que ver con la ética y la educación: "Tendríamos que empezar por la educación y la ética de los educadores".
Aunado a esto, queda muy claro para los expertos que la calidad de nuestras instituciones es bajísima y muy costosa, además de que no contamos con el capital humano e intelectual suficiente para competir con países de igual desarrollo. Si hacemos un comparativo con Chile, vemos que lleva muchos años tomando las decisiones adecuadas, volviéndose una sociedad orientada a la competencia.

Innovación e infraestructura, fundamentales para la competitividad
La innovación resulta un factor clave para el desarrollo tecnológico y económico de un país, pues con ella se pueden hacer más eficientes y agilizar los procesos de producción, logrando así una disminución del gasto, pues al crear técnicas y herramientas de trabajo propias, se depende en menor medida de tecnologías que otras naciones diseñan.
México ha soslayado este tipo de procesos y aunque cuenta con instituciones que innovan constantemente, ha decidido en vez de ser un país protagonista, convertirse en una economía dependiente. Para el doctor Loría, una nación que no tiene innovación se queda rezagada en cuanto a creatividad, a capacidad de hacer las cosas con mayor productividad y con incorporación o invención de técnicas novedosas.
En materia de infraestructura, el gobierno federal encabezado por el presidente Felipe Calderón, lanzó al inicio de su administración el Programa Nacional de Infraestructura (PNI) con el fin de elevar la calidad del sector, lo que de acuerdo con el doctor Loría, nos ha beneficiado, pues junto con Brasil, somos las naciones que más reciben inversión extranjera directa en Latinoamérica. No obstante, falta mucho por mejorar, pues "en México, sin duda tenemos una infraestructura obsoleta, insuficiente; la red ferroviaria que había se desmanteló, no sé porqué. Mientras en China el problema es dónde construir más vías, aquí las hemos quitado, todo es por vía terrestre: tráileres.
"Cómo reconstruir lo que se quitó en materia ferroviaria, lo veo imposible. Los puertos del País son (tan) insuficientes e ineficientes, que encarecen los embarques. Cómo moverse, son problemas de eficiencia que tienen que ver con problemas políticos. No solamente (hay que) hacer más carreteras, sino que los traslados sean más baratos y cortos. Existe el PNI, que aunque tiene retrasos, lleva un interés por parte del Ejecutivo".
Educación y Energía: factores clave para la competitividad
Al pertenecer a una institución de educación superior como lo es la Facultad de Economía de la UNAM, cuestionamos al doctor Loría en torno a las medidas que se necesitan aplicar para dar una formación educativa de mayor calidad, a lo cual respondió que no sabe qué ha sucedido en el País, pues antes los profesores se dedicaban a enseñar a los alumnos y se preocupaban porque aprendieran. Ahora, desde su óptica, sólo están interesados en no perder privilegios, lejos de cumplir con ser la base educativa nacional, desde la cual verdaderamente se podrían llevar a cabo cambios importantes.
Aunque se piense que el problema de la educación en México se centra en la falta de recursos, para el doctor ésta no es la causa principal, pues según cifras de la OCDE, somos el país que mejor le paga a profesores con más de 15 años de antigüedad: "esto no es un problema de ingresos, es más, en términos porcentuales, el gasto que se hace en educación básica (primaria y secundaria) es de los más altos de América Latina, y sin embargo, estamos por debajo de Colombia, Brasil, Costa Rica, Chile. No es problema la falta de dinero, sino de asignación de recursos, generado por un problema político de un sindicato que responde a otros intereses".
En cuanto a la reforma de Petróleos Mexicanos (Pemex), que busca fortalecer al sector y hacerlo más competitivo, Pardina señaló que tenemos demasiadas confusiones: confundimos a Pemex con el petróleo, a la empresa con el recurso, el patrimonio nacional con la empresa prestadora del servicio, y estamos empantanados en nuestros prejuicios. Lo más importante -apuntó- es separar el concepto de Pemex como empresa, del concepto de petróleo como patrimonio de la nación. "Debe existir alguien que saque el petróleo de la tierra para que se convierta en capital, en recurso; quién se va a encargar de eso, México decidió que sólo una empresa bastante ineficiente se tiene que encargar de eso, lo estamos pagando".
A su vez, el licenciado Buendía señaló que hay inteligencia política para acordar las cosas que el país requiere. No obstante, hay mucho por hacer, pues se debería definir una política energética para México y estrategias para el uso de energías alternas para el largo plazo, pues el petróleo se nos va acabar.
Desde la perspectiva de Loría, el problema energético nacional es grave y, por lo tanto, requiere de esfuerzos superiores, aunque piensa que la reforma energética es la de mayor impacto en la administración actual, porque libera a la Secretaría de Hacienda de una carga fiscal muy importante como lo es Pemex, le da autonomía fiscal a la paraestatal, entre otras cosas.
"Hablar de una reforma energética tiene que ver con generación, distribución y consumo de energía, (pero) no solamente de Pemex. Tendría que ver con la CFE (Comisión Federal de Electricidad), Luz y Fuerza del Centro (LFC), con la distribución de energía, con energías alternativas... es muchísimo más una reforma energética que lo que se hizo, pero ya es algo, es avanzar un poquito. Tendríamos que haber avanzado más, pero como están las cosas, políticamente es muy complicado".

Competitividad en el sector PYME
Como todos sabemos, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) son generadoras de gran parte del empleo en nuestro País y producen cerca del 50 por ciento del PIB, pese a ello, todavía no se les otorgan los apoyos necesarios para hacerlas crecer y, por consiguiente, elevar su índice competitivo.
Con la actual crisis económica, el financiamiento de la banca privada ha disminuido para este sector, lo que trae consigo diversas problemáticas, no sólo para las PYMES nacionales sino de todo el mundo. "Desde 1995 dejó de existir el crédito, se abrió en los últimos años y ahora se ha cerrado por la crisis económica. Ahora es un problema mundial. En 1995 fue un problema sólo de México, pero en los últimos años ha sido un problema internacional, incluso le llaman el 'Credit Crunch', el resquebrajamiento del crédito a nivel mundial, (derivado de) un problema de insolvencia, de liquidez", explicó el doctor Loría.
Algo que debería hacerse y no se ha hecho -expuso-, es impulsar premios fiscales por utilizar tecnologías verdes, y también para quienes generen empleos e innovaciones. "No hay incentivos para ser más eficientes. Entonces, las empresas funcionan como pueden, incluso las empresas pueden pagar a contadores y abogados para evadir impuestos y lo hacen, justamente porque la carga fiscal que tienen los que están registrados en Hacienda es enorme. No tenemos forma de ser premiados por hacer cosas económicamente productivas", concluyó.
Julieta Galindo y Arturo Sánchez
Número 214, Diciembre del 2008
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