Noviembre 2010: Empresas de Construccion Mas Importantes de Mexico

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Sin Mantenimiento

En México prácticamente es inexistente la cultura del mantenimiento de obras, lo que origina que parte de nuestra infraestructura se encuentre en malas condiciones y que no se eleve el índice competitivo nacional.

Para una nación en vías de desarrollo como la nuestra, es de suma importancia equilibrar la construcción de nuevas obras y el mantenimiento de la infraestructura, lo cual, por desgracia, no ocurre de forma integral en México.

Sin Mantenimiento

Hugo Hernández, consultor experto en la materia, platicó con Consultoría sobre el fenómeno del mantenimiento de infraestructura y sostiene que el reto radica en que no se cuenta con una cultura en el tema y, aunque la rehabilitación se contempla en los programas de Protección Civil (PC) internos, sólo se aplica a edificios, pero no en el sistema macro.

En los años setenta se contó con el Plan Regulador Urbano, se estudiaba la infraestructura y se calculaba su antigüedad, con el fin de determinar si ésta se renovaba o no, cosa que ya no se hace. En el presente, no hay una estructura, un soporte técnico a nivel nacional y estatal que sea el plan rector.

Teorías de Construcción

Desde la óptica del experto, existen dos enfoques teóricos primordiales para realizar edificaciones: el sistema de cálculo plástico y el elástico.

El primero de ellos —afirma—, es el que se utiliza actualmente y que trae consigo un grave problema: edificaciones muy frágiles y con mantenimiento mayor. Como no tenemos un plan rector de sustitución de elementos, y no se identifican los edificios que trabajan en teoría plástica, hay un vacío enorme que debería contemplarse en un programa de mantenimiento, señaló el experto.

Teorías de Construcción

Lo que buscamos implementar, junto con los programas municipales, es la revisión de los elementos estructurales. De hecho, se estableció un programa del Centro Nacional de Protección de Desastres para revisión de puentes, el cual es un intento positivo para empezar hacer una exploración de éstos, dijo.

 

Lo Antiguo Sigue en Pie

Se pensaría que las edificaciones modernas son mucho más sólidas y seguras por los avances tecnológicos que día con día surgen, pero la realidad indica que no es así: si se comparan construcciones como la catedral de la ciudad de México con algún edificio de reciente construcción, las estructuras de la primera son más fuertes, pues antiguamente se calculaban con el sistema elástico.

En este sentido, algunos puentes resistentes —manifiesta el consultor—, son los que se edificaron en la estructura ferroviaria de entre 1890 y 1900; época donde los ingenieros calculaban periodos de retorno de cada 200 años. Además, en el siglo XVI, las iglesias se formularon para periodos de 4 siglos y utilizaron pura geometría, como sucedió con Notre Dame, en Francia.

Lo Antiguo Sigue en Pie

No obstante, debido a la situación financiera, a mediados del siglo XX se empezaron a calcular estructuras con periodos de 50 años. Una estructura calculada a 400 años es tan robusta que no le va a suceder nada; en cambio, los edificios nuevos se construyen para 20 años y, desgraciadamente, el reglamento actual de construcción del Distrito Federal (D.F.), que es el que rige a nivel nacional, ya bajó el parámetro, lo que deriva en estructuras más económicas, frágiles y con mayores necesidades de mantenimiento. No obstante, debido a la situación financiera, a mediados del siglo XX se empezaron a calcular estructuras con periodos de 50 años. Una estructura calculada a 400 años es tan robusta que no le va a suceder nada; en cambio, los edificios nuevos se construyen para 20 años y, desgraciadamente, el reglamento actual de construcción del Distrito Federal (D.F.), que es el que rige a nivel nacional, ya bajó el parámetro, lo que deriva en estructuras más económicas, frágiles y con mayores necesidades de mantenimiento. No obstante, debido a la situación financiera, a mediados del siglo XX se empezaron a calcular estructuras con periodos de 50 años. Una estructura calculada a 400 años es tan robusta que no le va a suceder nada; en cambio, los edificios nuevos se construyen para 20 años y, desgraciadamente, el reglamento actual de construcción del Distrito Federal (D.F.), que es el que rige a nivel nacional, ya bajó el parámetro, lo que deriva en estructuras más económicas, frágiles y con mayores necesidades de mantenimiento.

Diferentes Procesos

Se cuenta con dos tipos de procesos de mantenimiento aplicables a cualquier obra: el correctivo y el de revisión periódica.

Diferentes Procesos

El primero ocurre cuando un elemento de la obra ya se venció y no hay más remedio que cambiarlo. Mientras que el de revisión periódica, consiste en analizar la estructura cada cierto tiempo, conocer en qué condiciones se encuentran sus piezas y hacer las modificaciones propias.

Respecto a infraestructura de iluminación, —ejemplifica Hernández—, sale más barato implementar un mantenimiento de revisión periódica como en los hospitales: pese a su buen funcionamiento, cambias el elemento, pues ya cumplió su periodo de vida útil.

Con las revisiones periódicas, se puede ahorrar más del cien por ciento, porque sólo debemos sustituir; a diferencia del proceso correctivo, donde hay que quitar y volver a colocar.

En México existen distintas vertientes de esta problemática, pues el sistema financiero que rehabilita la generación de reciclamiento continuo no existe. Varios gobernantes no lo entienden, si aguanta la infraestructura durante su periodo de gobierno, qué bueno, si no, pues sucede lo de Tabasco, donde hubo falta de mantenimiento en el sistema hidráulico, "no se le metió ni un clavo desde los años setenta", argumentó el consultor.

La infraestructura funciona hasta que se vence, esa es la realidad —afirma Hernández—. El sistema ferroviario tuvo en su momento una oficina específica para tales fines y estaba todo bien: sabían qué piezas tenían y cuando cambiarlas. Los sistemas del metro y del metrobús también tienen todas sus piezas localizadas.

En el Olvido

Dado que es una constante, pasan los años sin que se establezca un plan de mantenimiento de obras integral. El drenaje profundo de la ciudad es la única construcción que funciona y recibe mantenimiento; pero no hay un plan nacional en la materia y se necesita urgentemente: "ya son más de 30 años, y los que se acumulen... Tenemos áreas que llevan cuatro décadas, donde no se ha hecho nada", enfatizó el experto.

Desde la óptica del arquitecto Hernández, es necesario implementar mantenimiento en todos los sectores de México, pero sin lugar a dudas, los que piden 'ayuda a gritos', son el ferroviario —que es el más dañado—, el hidráulico y el eléctrico.

Posiblemente, el ferrocarril representa el medio de transporte nodal de nuestro desarrollo y nadie lo percibe así —comenta—. Además, las vías ferroviarias brindan un perfecto apoyo en caso de emergencia. No hay mejor vialidad ni vehículo para evacuar a la gente que éste.

Asegura que la infraestructura hidráulica tiene que atacarse con la visión del mantenimiento correctivo, no sustituirla totalmente, pero sí generar obras que den apoyo a grandes ciudades, como Guadalajara, D.F. y Monterrey.

Es prioritario regionalizar el agua, no nacionalizarla. Se dejan comunidades río arriba sin líquido, y en la capital se pierde el 80 por ciento de ésta en las tuberías antes de llegar a su destino.

Las redes de carácter primario, secundario y terciario de la entidad son las más dañadas. Debemos empezar a modernizarlas, pues las tuberías fueron diseñadas en los años setenta con el fin de que tuvieran una vida útil de 30 años, pero siguen trabajando una década después, puntualizó.

En cuanto al sector eléctrico, comentó que "en el Centro Histórico del D.F., hace poco se quemó un transformador marca Edison... Es más, para darnos mejor idea, la electricidad que se manda al lugar todavía opera, mucha de ella, con cables de 1903, los cuales son de origen chino y envueltos con papel de china y parafina, los primeros cables eléctricos que llegaron y todavía funcionan en el Centro".

Habría que determinar qué hace Luz y Fuerza del Centro para impulsar un programa de mantenimiento sustitutivo y no correctivo. Hay que llevar a cabo apoyos en cogeneración de energía y trabajar en energías alternativas como la eólica, porque en México tenemos zonas muy buenas para ello y no sería costoso.

Papel del Gobierno

Resulta fundamental que los diversos órganos de gobierno tengan mayor voluntad de atacar la problemática existente en torno al mantenimiento de obras. Para Hugo Hernández, la solución se centra en 'revivir' el Plan Regulador Urbano, además de conformar un consejo de consultores profesionales colegiados, ajeno totalmente a la política.

Dos países de los denominados emergentes: China y Rusia, trabajan muy bien la proyección de infraestructura mediante consejos de expertos. En el caso del 'dragón asiático', se cuenta con un grupo de expertos que proyecta las obras a 50 años. Por desgracia, en México no tenemos este tipo de apoyos, aunque sí se tienen excelentes profesionistas en todas las áreas del conocimiento y, precisamente, son ellos los que se encargan de marcar las directrices del país y generar el plan de desarrollo nacional requerido.

En opinión del arquitecto, resulta preponderante que los distintos niveles de gobierno impulsen estrategias, como:

  • Cambiar los paradigmas existentes sobre infraestructura macro.
     
  • Rescatar las obras existentes y examinar aquellas de más de cinco décadas de existencia y que trabajaron con teorías elásticas.
     
  • Revisar qué sucede con los edificios nuevos de la teoría plástica, los cuales pueden ser muy problemáticos en menos de 10 años.
     
  • Generar planes de mantenimiento por municipio y estado. Además de un plan de desarrollo nacional que proyecte a 50 años, no menos.
     
  • Realizar una inspección de todas las construcciones.
     
  • Estudiar la potencialización de regiones.
     
  • Identificar qué conviene más, si habilitar una estructura funcional o llevar a cabo una obra nueva.

Los gobernantes deben planear con inteligencia y conocimiento, y replantear integralmente la política de desarrollo tanto en infraestructura nueva como de mantenimiento. La ONU dicta una fórmula que se maneja a nivel edificio y contempla que por cada mil pesos invertidos en mantenimiento correctivo, existe un ahorro de diez mil pesos. "No cuesta mucho invertir en mantenimiento, pero sí te cuesta mucho el no tenerlo", enfatizó.

¿Qué Dicen las Leyes?

Como se planteó al inicio de este reportaje, no existe en México reglamento alguno que obligue a las autoridades a implementar un plan de mantenimiento de infraestructura. Aunque se cuenta con la ley de desarrollo urbano, este punto no se contempla.

Si bien el reglamento de PC lo marca, éste sólo incluye a los edificios, y delega la demás infraestructura al cuidado del Estado.

En la actualidad, el arquitecto Hernández busca, junto con el Colegio de Ingenieros Militares y la Secretaría de Gobernación, revisar los elementos estructurales e infraestructura de cada municipio, para posteriormente habilitar lo que es infraestructura primaria, secundaria y terciaria; y de la mano de los diversos actores políticos locales y federales, generar los trabajos pertinentes.

Leyes

A la par de esto, sugiere implementar un estudio económico en cada región, por medio del cual se identifique su vocación y la potencialización de sus edificios; se defina qué tipo de infraestructura se tiene y si ésta requiere mantenimiento, y se determine una propuesta para conseguir variables de desarrollo.

 

Una Oportunidad

La consultoría tiene una amplia área de desarrollo en el mantenimiento de obras, gracias a que todo proceso de planeación requiere de los servicios de la Industria del Conocimiento.

En lo particular, como consultores —afirma el experto— tratamos de incidir dentro de las políticas y reglamentos, porque nuestra visión es de tipo empresarial. Lo que se necesita, primero, es que te escuchen los diversos actores involucrados; y segundo, tratar de incidir en las decisiones del Legislativo para que se lleve a cabo nuestra propuesta.

A continuación, debemos convencer a todos los niveles de gobierno, desde el presidente de la República hasta los cargos municipales, de que impulsen el mantenimiento como base de su trabajo.

Otro punto clave será crear procesos de comunicación en la materia para que exista un sistema transversal de ideas: que el ingeniero se comunique con el geólogo y el biólogo, por mencionar algo. El conocimiento debe entrelazarse y ser multisectorial.

Para que se dé un programa de desarrollo —insiste—, tiene que haber una transversalidad en la comunicación entre consultores, actores políticos y económicos.

Es importante que la consultoría se una ante la crisis en las áreas de ingeniería civil y arquitectura, e incidir en el sector académico, finalizó.

Una Oportunidad

 

Arturo Sánchez
Número 222, Septiembre del 2009