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El profundo deterioro ambiental exige a las urbes nacionales la implementación urgente de proyectos de transporte sustentable.
Las grandes ciudades mexicanas: Monterrey, Guadalajara y la Capital, presentan todos los días, a distintas horas, grandes caos viales que agudizan los problemas ambientales. Aunque esta situación no es exclusiva de estas entidades, pues el fenómeno se incrementa en León, Querétaro o San Luis Potosí, pequeños estados que tienen un crecimiento acelerado.
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Para conocer un poco más al respecto, entrevistamos a Adriana Lobo, presidenta del Centro de Transporte Sustentable (CTS), y al director general de la consultora en transporte, Transconsult, el ingeniero Héctor Sánchez, quienes ven al transporte sustentable como pieza clave del crecimiento de México.
Problema Añejo
La búsqueda de un tránsito eficiente de personas y la disminución de las congestiones vehiculares y emisiones contaminantes, son dos de los principales retos que enfrenta el transporte terrestre en nuestro país.
Información del CTS, indica que el transporte por tierra nacional aporta hasta el 18% de los gases de efecto invernadero, mientras que las emisiones vehiculares son responsables del 70% de la contaminación en zonas metropolitanas.
Para Adriana Lobo, el tránsito lento y los problemas viales no sólo incrementan los tiempos de viaje de los mexicanos, sino que traen consigo afectaciones en diversos frentes, como la salud emocional y física de la gente, un mayor deterioro del medio ambiente y el rezago en nuestro índice competitivo.
El crecimiento demográfico nacional resulta exponencial —afirma el director general de Transconsult—, a tal grado que muchas veces las políticas en torno al desarrollo de infraestructura contra las demandas de servicios de movilidad no son iguales.
Lo anterior origina un problema de saturación, de uso de tecnología inadecuada para la movilidad de los usuarios, y el aumento de conflictos citadinos: velocidades bajas, niveles de contaminación altos, 'guerra' por tener la mayor cantidad de pasajeros, entre otros.
A pesar de que los sistemas de transporte públicos trasladan a una mayor cantidad de usuarios —siete de cada 10, de acuerdo a esta empresa de consultoría—, su participación en la utilización de infraestructura vial es muy reducida respecto a los de carácter privado, quienes requieren del 80 por ciento de la misma.
"La tecnología, por sí sola no trae consigo un transporte 'verde'"
¿Quién se Llevó Mi Movilidad?
El CTS considera que 80% de los mexicanos se concentra en las ciudades. Por tal motivo, la movilidad en dichos lugares se convierte en un tema que requiere de la transición a una infraestructura suficiente y energéticamente sustentable.
Cuando hablamos de movilidad sustentable —expone Adriana Lobo—, nos enfocamos en la distribución espacial de las ciudades, la cual empieza desde su división y conformación.
El número de vehículos de 1996 a 2006 pasó de 8 a 21 millones en nuestra nación, y la tendencia es que en la próxima década tengamos el doble: "no hay manera de construir suficiente infraestructura. No es factible resolver el problema de la movilidad construyendo vías y usando el número de vehículos que somos capaces de adquirir.
"Debemos implementar un sistema de transporte público de calidad en los siguientes años. No es una opción, es una real necesidad. No podemos ir por soluciones lentas, debemos ir por aquellas que se puedan expandir de manera rápida y contundente", enfatizó la experta.
El Verde no Está de Moda
Es claro que no debemos situar al 'verde' como un concepto ecológico que persigue sólo fines comerciales y de marketing. No se trata de una moda pasajera, sino de una necesidad imperante ante los nuevos escenarios impuestos por el deterioro de la naturaleza.
Particularmente, el término 'transporte verde' o sustentable, se asocia muchas veces con la idea de transporte ecológico. Sin embargo, para la presidenta del CTS, su definición es más amplia:
El transporte sustentable se refiere a ser competitivos sin comprometer los recursos de las generaciones futuras. De tal forma, los proyectos deben ser sustentables desde el punto de vista técnico, y resolver la problemática desde un enfoque de comunicación y movilidad; éstos tienen que ser económica y financieramente viables, y por supuesto, tomar muy en cuenta el componente ambiental.
Desde su óptica, solucionar el fenómeno que rodea al transporte terrestre implica trabajar de lleno en el desarrollo urbano y la conformación de nuestras ciudades. Es decir, contar con una planeación estratégica que permita que cerca de las viviendas existan comercios, escuelas y demás servicios que ayuden a la población a no desplazarse de forma permanente.
En una conferencia dentro de nuestro congreso —agregó—, se expuso que cuando la gente piensa en transporte, está pensando en el 'hardware', lo que es el tren, el bus, el medio de trasladarse de un lado a otro. Pero el transporte del futuro tiene que ver más con el 'software', la información, el intercambio de formas, el cómo interrelaciono mis viajes para ir más rápido y de manera eficiente. La tecnología, por sí sola no trae consigo un transporte 'verde'.
"Alguien que tarda más de hora y media en trasladarse al día, gasta más de cinco años de su vida al interior de un transporte."
"La visión del transporte del futuro se parece más a la visión del transporte del pasado: con una ciudad mucho más 'amable', con mayor convivencia y mejor calidad de vida para los usuarios."
Un Problema de Salud
Es de esperarse que la deficiente movilidad no sólo impacte en el tiempo que las personas ocupan para ir a sus destinos, sino que además, paulatinamente deteriora su salud en diversos frentes, tanto emocionales como físicos.
Para Adriana Lobo, los mexicanos necesitan llevar a cabo sus actividades cotidianas dentro de un tiempo relativamente cómodo, y alguien que tarda más de hora y media en trasladarse al día, gasta más de cinco años de su vida al interior de un transporte.
Con esto —comentó— tenemos gente aburrida, cansada y estresada, lo que nos lleva al tema de salud. El transporte tiene tres grandes impactos: la primera causa de mortalidad en niños y jóvenes son los accidentes de tránsito; existen también problemas en las vías respiratorias relacionados con la calidad del aire y, finalmente, se presenta la obesidad.
Cada vez que está usted una hora dentro de su automóvil —afirma—, tiene 6% más probabilidad de ser obeso, y México tiene un serio problema al respecto: somos el segundo país con más casos en la materia y el primero en el rubro infantil. Aunque en pocos años, nos podríamos convertir en la nación con más obesos en el mundo. De ahí la urgencia de contar con más transporte sustentable.
De Dineros y Otras Cosas
La implementación de este tipo de transporte repercute directamente en el rubro económico nacional, pues si comparamos sistemas complejos como el metro, con aquellos que son articulados como el metrobús, la diferencia es muy notoria: de acuerdo con el CTS, construir un kilómetro de metro cuesta entre 60 y 100 millones de dólares (mdd), mientras que la misma distancia para metrobús, es de solamente 5 mdd.
Así, lograr un ahorro, según el CTS, depende de dos factores: de contar con una visión muy clara de hacia dónde queremos ir y de una capacidad integral de inversión. Varios países que decidieron apostar por el transporte sustentable avanzaron extraordinariamente en periodos de 10 años.
En este sentido — expone Lobo— tres décadas es un periodo considerable para tener un modelo consolidado (en México); sólo si se define una solución y la perseguimos; si invertimos en un modelo de mejora de movilidad para las ciudades de manera continua; y si llevamos a cabo acciones claras y compartidas a nivel local, estatal y federal.
Los gobiernos están tomando acciones para hacer este cambio —agregó el ingeniero Sánchez— y tener sistemas de transporte sustentable con apoyo de organismos internacionales que coadyuven al fortalecimiento institucional "va a depender mucho de la voluntad política de los gobiernos, y en todo este marco del transporte, ya sea carretero, de puertos, etcétera, son muy importantes los incentivos gubernamentales para invitar a los inversionistas privados. Actualmente, el capital privado está cada vez más interesado en estos sistemas, como lo son los modelos articulados".
Para la titular del CTS, el principal reto en el tema es mantener algo de fluidez en nuestras vías, y para eso debemos crear un transporte masivo de calidad.
"La visión del transporte del futuro se parece más a la visión del transporte del pasado: con una ciudad mucho más 'amable', con mayor convivencia y mejor calidad de vida para los usuarios. La solución más rápida en muchos tipos de transporte es facilitar los viajes desde el punto de vista de información y comodidad al usuario... No porque puse un tren nuevo en la ciudad, sino porque hago más eficiente todas sus conexiones", enfatizó.
Los 'Verdes' de México
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes informó en junio que destinará más de 9 mil millones de pesos a metros y autobuses tipo metrobús, así como a trenes ligeros, suburbanos y regionales.
Actualmente, el Valle de México tiene dos líneas de metrobús, el tren suburbano y la red de transporte eléctrico de pasajeros, recién instaurada en el llamado 'Corredor Cero Emisiones' del Eje Central; mientras que en Guanajuato se tienen autobuses articulados, y en Guadalajara el macrobús.
El CTS considera que el transporte 'verde' representa una revolución no sólo tecnológica, sino en la manera de pensar, 'hacer ciudad' y dar solución a este tipo de conflictos. Para su presidenta, será vital que continúen el macrobús y el metrobús, pero bajo un esquema de ampliación rápida y extensa, que se complemente con un mayor uso de bicicletas y el respeto a los peatones.
Por su parte, en Transconsult consideran que las acciones realizadas en el D.F. y el Estado de México en torno al transporte masivo son muy importantes y están bien encaminadas en metro, trenes y sistemas articulados, que por la dinámica y unión entre estas dos entidades —con cerca de 30 millones de viajes diarios—, no pueden dejar de desarrollarse.
Cabe subrayar que, en cuanto a innovaciones tecnológicas, hoy en día se impulsan herramientas que poco a poco cobran fuerza, como los buses híbridos, que parecen ser la nueva generación en primera instancia, eléctricos y gas natural en segunda. Sin embargo, el tema de financiamiento es aún una barrera mayúscula.
Sobre el tranvía que se pretende impulsar en la zona centro de la Capital, el director general de esta consultora en transporte, opinó que es un sistema muy interesante, que si se combina con los otros medios masivos, ayudará a descongestionar la zona y traerá consigo otro tipo de oferta para accesar al lugar; además, permitirá la integración con el transporte privado, que en su recorrido podría contemplar algunos puntos que sean estacionamientos y donde la gente pueda llegar y hacer la transferencia modal.
En materia de trenes suburbanos, la ingeniera Lobo considera que son factibles desde el punto de vista financiero y en términos de demanda. Son una gran solución, pero hay que tener mucho cuidado de no usarlos para establecer conexiones con núcleos poblacionales que estén aislados de la ciudad: "no promover la suburbanización".
El costo de tener ciudades de baja densidad —explica— es muy alto, al igual que mantener toda la infraestructura urbana y de transporte. Algunas ciudades del país están planteando suburbanos y crean un desarrollo disperso a lo largo de la ruta del tren.
Hay que ser cuidadosos en no impulsar suburbanos simplemente porque la vía férrea está disponible. Tiene que existir una justificante de demanda y una función muy clara para su desarrollo. Hagamos suburbanos donde haya demanda, un proyecto estratégico de desarrollo para las ciudades e interés en el crecimiento urbano, puntualizó.
Bicicletas en el Olvido
Tanto para Transconsult como para el CTS, otro tema preponderante, al cual se le da poco valor, pero que tiene mucho potencial, es el uso de las bicicletas.
Ambas instituciones consideran que se puede cubrir una porción considerable del territorio al desarrollar este medio de transporte, pero primero debemos cambiar radicalmente la visión que se tiene sobre ellas y preparar a las metrópolis, quienes deben contar con una buena extensión de ciclovías, suficientes banquetas y velocidades menores por parte de los autos. Hay casos en que lo único que se requiere es que el tránsito de los microbuses sea un poco más lento para no entrar en conflicto con las 'bicis' y contar con protección en las esquinas.
Pensar en resolver la problemática del transporte en las ciudades con bicicletas suena un tanto utópico, pero es parte importante de la solución, pues según cifras del CTS, 30 por ciento de los viajes en el D.F. son menores a 8 km, distancia que en bicicleta significaría recorridos de media hora, en comparación a lo que muchas personas tienen que lograr en su automóvil. Puntos a favor de este medio de transporte, son su precio y la disminución del 30 por ciento del tránsito.

Industria del Conocimiento... y Limpia
Los servicios de consultoría alrededor del transporte sustentable resultan fundamentales, pues gran parte de las soluciones son diseñadas por consultoras en colaboración con los gobiernos.
La experiencia de Transconsult como firma de consultoría especializada en transporte, indica que los grandes impactos en cuanto a transporte sustentable parten de las grandes ciudades. No obstante, entidades medias y pequeñas representan puntos clave para efectuar cambios estructurales donde posiblemente no representen alternativas los sistemas articulados, confinamientos o trenes.
Como consultores —mencionó Sánchez—, creemos que se requiere de una buena gestión del transporte, de controles idóneos dirigidos a los operadores, de cambios tecnológicos y reestructuraciones, de incentivos a empresas, de eliminar la sobreoferta de autobuses y realizar una revisión a fondo de la red. Así, podríamos definir la tecnología adecuada para operar, porque las ciudades siguen creciendo, y al hacerlo, debe existir una función que no excluya al transporte; si atacamos esa parte oportunamente, permitiremos un desarrollo adecuado de las metrópolis.
Lo más importante es entender el proyecto como tal, su tipología, ubicación, demandas y movilidad; entender la dinámica económica de las ciudades para poder definir qué clase de tecnología se puede implantar y cuál tendrá el mayor impacto social, argumentó.
El Marco Jurídico
En general, las legislaciones de transporte y movilidad se dan a nivel estatal. Por el momento, existe un programa dentro del Fondo Nacional de Infraestructura (FONADIN) que abre una primera ventana de financiamiento hacia transporte masivo en las ciudades. Pero debemos esperar su consolidación y que se eleve a nivel de política pública nacional, con instrumentos legales que permitan avances mucho más amplios.
Para el director general de Transconsult, es de suma importancia este punto, pues existen dos grandes vertientes: la institucional y la jurídica. Desde la primera, se requiere fortalecer a los diferentes actores que controlarán el sistema de transporte; en cuanto a lo jurídico, deben otorgarse las garantías necesarias para la conformación de compañías, controlar su operación como tal, e incluso, dar incentivos al igual que penalizaciones; de tal forma que puedan operar los sistemas de acuerdo a lo que se tiene dentro de una planeación.
Cada estado tiene sus propios criterios en cuanto a leyes de transporte y, en algunos casos, se tendrán que desarrollar iniciativas de ley aprobadas por los congresos locales, para que el Ejecutivo tenga facultades para llevar a cabo este tipo de proyectos, concluyó.
Arturo Sánchez
Número 221, Agosto del 2009
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